Los restos de cinco indígenas kawésqar que fueron llevados por la fuerza a Europa en el siglo XIX para ser exhibidos en “zoológicos humanos” fueron recibidos en Santiago por la Presidenta Michelle Bachelet, tras ser repatriados desde el viejo continente. “Al recibirlos hoy, el Gobierno de Chile ha querido hacer público, en nombre de la nación, un claro mea culpa, por la complicidad de las autoridades de la época con estas expediciones infrahumanas, o cuando menos, por la desidia frente a tales abusos”, dijo la mandataria durante la ceremonia.

“Cuando celebramos en Bicentenario de la Independencia, resulta insoslayable enfrentar las luces y sombras de nuestra historia, las glorias pero también las injusticias”, subrayó. Los restos óseos, correspondientes a cuatro mujeres y un hombre, que pertenecían a la colección del departamento de Antropología de la Universidad de Zurich (Suiza) pasaron a ser patrimonio de los pueblos originarios del sur de Chile en una ceremonia presidida por la jefa de Estado.

Las osamentas, que pertenecen a personas de entre 20 y 45 años, fueron entregados a la comunidad Kawésqar de Punta Arenas, que se presumen serían sus descendientes, según señaló el historiador a cargo del proyecto, Christian Báez. Báez, en el marco del proyecto documental “Calafate, Zoológicos Humanos”, comenzó a investigar junto al antropólogo inglés Peter Mason las fotografías de indígenas chilenos “en contexto de exhibición” en Europa, hace ocho años. Los investigadores siguieron la pista de los indígenas a través de archivos, museos, bibliografías e información de instituciones europeas.

Viajaron 35 días por Europa para reconstruir la ruta de tres grupos de fueguinos (kawésqar, selk’nam y tehuelche) y uno mapuche. “Encontramos huellas de ellos en Roma, Zurich, Berlín, Londres, Bruselas” relató a Efe Báez. “Fuimos encontrando pistas y objetos que fueron dejando en Europa estos pueblos” añadió y, tras conversar con los pueblos indígenas, decidieron repatriarlos. Durante la ceremonia, que contó con la presencia de representantes de las comunidades indígenas Kawésqar y Yagán, la presidenta Bachelet calificó de “barbarie” la exhibición de seres humanos “como si fueran animales salvajes”.

“El secuestro a fines del siglo XIX de familias indígenas de la zona más austral del país para ser exhibidas en países de Europa en exposiciones antropozoológicas o en ferias internacionales es verdaderamente una página oscura de nuestra historia”, denunció Bachelet. Según la mandataria, esas prácticas ni siquiera eran actitud racista hacia los pueblos originarios, “sino un atropello a la dignidad humana, una atrocidad que no deseamos repetir nunca más en nuestra historia”.

Todavía no se ha terminado de filmar el documental que posibilitó el hallazgo. El final será precisamente esta repatriación de los restos y su posterior sepultura en el Estrecho de Magallanes, adelanta el director Hans Mülchi. El resultado final serán 80 minutos de grabación donde se relata la captura y padecimientos que sufrieron los indígenas en su cautiverio europeo. Para garantizar su exhibición en televisión, los documentalistas firmaron un contrato con el proyecto Bicentenario de Canal 13. No descartan además la posibilidad de darlo a conocer en salas de cine y festivales internacionales.

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