Antes de adentrarnos más en este tema, nos parece obligado citar a Cesare Zavattini (Luzzara, 1902 – Roma 1989), figura importante en la historia general del cine italiano y fundamental en el ámbito del neorrealismo. Ya en 1935, desde las columnas de la revista “L’Italiano”, Leo Longanesi afirmaba: “hay que bajar a la calle, a los cuarteles, a las estaciones: sólo así podrá nacer un cine realmente italiano”. Pero es Zavattini quien plasma esta intención en una suerte de manifiesto teórico que va delineándose gradualmente a lo largo del tiempo.

En efecto, el concepto del neorrealismo encuentra su razón de ser en la denominada teoría zavattininana del seguimiento, que consiste en filmar lo cotidiano yendo detrás de personajes escogidos entre la gente común. La cámara se pone al servicio de lo real y lo capta, convirtiendo los hechos normales del día a día en una historia.

Esta actitud ya se manifiesta en el primer guión de Zavattini, escrito para “Darò un milione” (1935) de Mario Camerini. Aunque presentada casi a la manera de un cuento, la atención al mundo de los humildes y a la autenticidad de los sentimientos marca la diferencia con las temáticas de la dictadura

Con el pasar del tiempo el discurso se afina en varias películas, como “Avanti c’è posto…” (1942) de Mario Bonnard, “Cuatros pasos por las nubes (Quattro passi fra le nuvole)” (1943) de Alessandro Blasetti, “Los niños nos miran (bambini ci guardano)” (1943) y “La puerta del cielo (La porta del cielo)” (1946), las dos últimas dirigidas por Vittorio De Sica. Con él Zavattini establecería una fecunda colaboración, cuyos magníficos resultados mencionaremos más adelante.

Con frecuencia más autor de las películas que los propios directores, Cesare Zavattini es un personaje único e irrepetible de la cinematografía italiana: luchador y generoso, realizó una constante labor de investigación que produciría benéficos efectos en autores y obras venideros. Su explosiva sinceridad y su coraje intelectual todavía se echan en falta hoy en día, a casi tres lustros de su desaparición.

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