Hacia 1894 varios inventores estaban en la carrera por desarrollar nuevos aparatos para capturar el movimiento a partir de fotografías, entre los cuales se encontraban el norteamericano Thomas Alva Edison y los hermanos franceses Lumiére. Estos últimos conseguirían el triunfo en 1895 con su aparato: el “cinématographe”, o cinematógrafo. Éste era portátil y pesaba tan solo cinco kilogramos, frente al gigantesco “Kinetoscope” o kinetoscopio de Edison, que requería de varios hombres para moverlo de un sitio a otro y estaba generalmente anclado al suelo en una especie de estudio.

Estas diferencias técnicas ofrecieron la posibilidad de transportar fácilmente el cinematógrafo a cualquier parte, pudiendo retratar la realidad del mundo exterior. Además este aparato ofrecía otras características muy atractivas: con solo unos pequeños ajustes se podía transformar en proyector y también en máquina de impresión.

El mismo Luis Lumiēre encarnaría la figura del mesías del documental, no solo con su gran invento, sino también con el primer film documental, el plano secuencia Trabajadores saliendo de la Fábrica Lumiēre, de 1895. Luego vendría la presentación pública del invento donde Lumiēre proyectó dicho film. Después de esa presentación siguieron otras en diferentes partes de Francia, creando una gran incertidumbre. Lumiére no solo se limitó a presentar este film, sino que realizaría otros, incluyendo a personalidades importantes que venían a ver su invento y que sin saberlo habían sido capturados por la lente de Lumiēre, para después, con gran sorpresa, verse retratados en los filmes a los que asistían.

Pero los planes de Lumiēre no se limitaban a estas demostraciones. Con gran visión y astucia se dedicó a contratar y entrenar un pequeño ejército de viajeros que se encargarían de llevar su invento a todos los rincones del planeta; personas que al mismo tiempo se fueron a documentar dichos lugares y a mostrar algunos filmes ya realizados por Lumiēre.

Su personal se encargó de capturar filmes de un solo plano, llamados “películas de actualidad”, donde se retrataban momentos tales como la llegada de botes a un puerto, la aproximación de un tren, gente trabajando, etc. De esta manera, esta etapa temprana del nacimiento del cine estuvo marcada por la moda de mostrar un evento en cortos lapsos de tiempo, debido principalmente a que las cámaras solo podían contener pequeñas cantidades de film, muchos de ellos de un minuto o menos de duración.

Anuncios