(Nimega, 1898 – París, 1989) Director de cine holandés. Hijo de un comerciante de aparatos fotográficos, pudo disponer desde muy pequeño de una cámara tomavistas. De hecho, con trece años fue ya capaz de rodar un primer cortometraje amateur, La flecha ardiente. Estudió Economía en Rotterdam, y Química en la Universidad de Charlottenbourg, mientras lo simultaneaba con el aprendizaje de la técnica fotográfica.

Más tarde, optó por ampliar sus conocimientos trabajando en diversas fábricas alemanas, hasta que en 1926 regresó a la empresa paterna y comenzó a participar en el incipiente movimiento cineclubista de la época. Ese contacto con las tendencias de vanguardia le influyó en sus siguientes obras, caso de El puente o La lluvia, de marcado carácter experimental.

A finales de los años veinte viajó a la antigua URSS, donde conoció a los más importantes realizadores soviéticos y adquirió un compromiso ideológico que le acompañaría el resto de su vida. Sin embargo, en un primer momento la influencia soviética es tan patente que las películas de Ivens glosan los avances del comunismo (Construimos) o, sin más, se adscriben a la corriente del “maquinismo” (Sinfonía industrial). Ya en Bélgica entró en contacto directo con las luchas obreras, y llega a filmar importantes huelgas mineras (Borinage).

En 1936 se trasladó a Estados Unidos, donde se relacionó con intelectuales como Ernest Hemingway, Lillian Hellman, Robert Flaherty o John Dos Passos. Juntos fundan la sociedad Contemporary Historians, con el objetivo de producir una película que presentase al mundo la lucha de la República española frente al alzamiento militar de Francisco Franco. Dirigida por Ivens con un presupuesto de 2.000 dólares, Tierra de España se convierte en uno de los más estremecedores documentos sobre la Guerra Civil, al estructurarse sobre dos ejes: la lucha de los milicianos y los movimientos campesinos. Hemingway se encargaría de poner su voz al narrador de este filme.

Tras vivir el riesgo físico real de que rodando en el frente alguien le disparase un tiro, optó por una mayor tranquilidad y viajó a China. Pero sería en Estados Unidos donde rodara la mítica La electrificación y la tierra, documental didáctico para convencer a los granjeros de la necesidad de poner electricidad en sus casas. La tecnología como fuente primaria de cambio social es el vértice sobre el que gira esta película, surgida al amparo de los nuevos aires del ´New Deal´ puesto en marcha por el presidente Roosevelt.

Joris Ivens marcharía después a los países del Este de Europa, rodando en Checoslovaquia (Los primeros años), Polonia (La paz vencerá), la URSS (La amistad vencerá) o la República Democrática Alemana (El canto de los ríos). Afincado en Francia, codirigió Las aventuras de Till l’Espiegle, su único acercamiento al cine de ficción.

En los años sesenta orientaría su compromiso social y político hacia la pobreza que padece Latinoamérica y la agresión sufrida por Vietnam. …A Valparaíso describe con enorme crudeza la progresiva ruina de una ciudad chilena antaño próspera, como símbolo de una degradación que sólo puede conducir al futuro surgimiento de revoluciones.

El rodaje sirvió también para que un grupo de estudiantes de cine tuviese un primer contacto práctico con este medio; destaca la presencia de jóvenes, como Patricio Guzmán, que más tarde se convertirán en responsables de un nuevo cine chileno. Por lo que respecta a la guerra de Vietnam, Ivens la reflejó en varias películas, aunque destaque sobre todas Paralelo 17, que pretende narrar la capacidad organizadora de un pueblo bajo las bombas. Ya traspasada la barrera de los 65 años empieza a colaborar con la que será su mujer, Marceline Loridan. Juntos filman numerosos documentales en Holanda, Vietnam o China. En 1984 el gobierno español le concedió la Medalla de Oro de las Bellas Artes, en reconocimiento a su extraordinaria e infatigable labor creativa y testimonial.

Ivens es sin duda uno de los mayores documentalistas del llamado séptimo arte. Recorrió con su cámara todos los continentes e innumerables países, y en todos ellos dejó testimonio de su magnífico hacer creativo, aunque su nombre haya quedado indisociablemente unido al de un cuarteto de extraordinarias obras de propaganda Tierra de España, La electrificación y la tierra, …A Valparaíso y Paralelo 17. Su ideología de izquierdas le llevó a apoyar, mediante la realización de sus documentales, a los republicanos españoles durante la Guerra Civil, a los vietnamitas con motivo de la agresión norteamericana o a los soviéticos en plena escalada de tensiones con Occidente.

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